El terreno era del pueblo antes de ser cancha
North Berwick no se dibujó: se fue corriendo. En 1832 el club abrió con seis hoyos apretados contra un límite que se llamaba March Dyke, y de ahí en más creció cada vez que alguien le abrió una tranquera. En 1868 un socio terrateniente autorizó pasar al oeste del muro y la cancha llegó a nueve. En 1877 se estiró hasta el Eil Burn y recién ahí fueron dieciocho, aunque el trazado era tan corto que en su momento le criticaron que siete de los hoyos no llegaran a las doscientas yardas. En 1953 el municipio de East Lothian compró la tierra, y el West Links siguió siendo lo que era antes de que existiera el club: campo abierto que la gente del pueblo cruza para ir a la playa. Los senderos públicos todavía atraviesan la cancha y el mar entra en juego en seis hoyos.
El hoyo que se fue de gira
El 15 se llama Redan por un baluarte de la guerra de Crimea, y es el par 3 más copiado de la historia del diseño de canchas. La superficie está montada sobre una loma, girada de derecha a izquierda y caída hacia atrás, con un bunker profundo instalado en el frente izquierdo: la pelota que se juega directo a la bandera se va larga por el lado equivocado, y la que se juega corta la devuelve un falso frente. Charles Blair Macdonald lo llevó a Estados Unidos, Seth Raynor lo repitió cancha tras cancha, y hoy hay versiones del Redan en clubes que no tienen nada que ver con un links escocés. La particularidad del original es que ninguna de las copias juega como él: en North Berwick el hoyo va cuesta arriba y con viento de frente casi todo el año.
Del 13 al 16 no se parece a nada
El tramo que define la vuelta arranca en el Pit, un par 4 de 387 yardas donde el green está detrás de un muro de piedra que corre pegado al frente y hay que pasarlo de aire para caer en una superficie angosta y en diagonal. Sigue en Perfection, dos tiros ciegos seguidos con el green escondido detrás de una loma. Después viene el Redan. Y cierra en Gate, que se entra por una abertura en otro muro y termina en un green partido al medio por una hondonada seca que lo cruza de lado a lado, sin nada de agua de por medio, aunque varios directorios lo describan mal. Cuatro hoyos consecutivos donde la distancia no resuelve nada y todo se juega en el ángulo desde el que llegás.
Un links que califica y una costa que se mueve
El West Links fue sede de clasificación final del Open seis veces entre 1972 y 2013; en 2002 pasó Trevor Immelman. Recibió The Amateur en 2010 compartiendo sede con Muirfield, el British Amateur femenino en 2008, que ganó Anna Nordqvist, el Vagliano Trophy en 1999 y el Scottish Men's Open en 2025, cuarenta años después de la última vez.
El frente que está abierto ahora es otro. La tormenta Babet de 2023 aceleró la erosión sobre el Firth of Forth y el club viene haciendo obra de protección costera. En noviembre de 2025 nombró a Gil Hanse arquitecto de cabecera, con el encargo de escribir un master plan a partir de 2026: restaurar lo que se pueda, sostener lo que se está yendo. Al anunciarlo, Hanse dijo que el West Links es una de las canchas más determinantes de la historia de la arquitectura del golf.